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By ASART ARGENTINA

Salmo 91: El Salmo de la Protección Divina

Introducción

El Salmo 91 es uno de los escritos más conocidos y recitados de la Biblia. Se le conoce como el Salmo de la Protección Divina, ya que en sus versículos se mencionan las promesas de seguridad y resguardo que Dios ofrece a quienes confían en Él. A lo largo de la historia, este salmo ha sido una fuente de consuelo y fortaleza para muchos creyentes, quienes han encontrado en sus palabras un refugio frente a las adversidades de la vida.

Versículo 1: «El que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente»

En este primer verso, se hace referencia a la protección que Dios ofrece a aquellos que buscan refugiarse en Él. La imagen de habitar «bajo la sombra del Omnipotente» es una metáfora de seguridad y resguardo, donde el creyente encuentra paz y tranquilidad en medio de las dificultades.

Versículo 2: «Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en quien confiaré»

En este verso, el salmista expresa su confianza en Dios como su única esperanza y protector. Reconoce a Jehová como su castillo, es decir, como su fortaleza inexpugnable ante cualquier amenaza. Esta afirmación refleja la fe inquebrantable del salmista en la fidelidad y el poder de Dios.

Versículos 3-4: «Porque él te librará del lazo del cazador, de la peste destructora. Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y adarga es su verdad»

En estos versículos se describen las múltiples formas en las que Dios protege a sus hijos. Se menciona la liberación de trampas y enfermedades, así como la imagen de Dios cubriendo al creyente con sus plumas y protegiéndolo bajo sus alas. La verdad de Dios es comparada con un escudo y una adarga, es decir, una protección sólida y efectiva contra cualquier ataque.

Versículos 5-6: «No temerás el terror nocturno, ni saeta que vuele de día, ni pestilencia que ande en oscuridad, ni mortandad que en medio del día destruya»

En estos versículos se enfatiza la protección divina ante cualquier peligro, ya sea durante la noche o el día. El creyente puede confiar en que Dios lo resguardará de cualquier amenaza, evitando que el temor se apodere de su corazón. La presencia constante de Dios es garantía de seguridad y paz en medio de cualquier circunstancia adversa.

Versículos 7-8: «Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra; mas a ti no llegará. Ciertamente con tus ojos mirarás, y verás la recompensa de los impíos»

En estos versículos se destaca la protección sobrenatural que Dios brinda a sus hijos. Aunque la adversidad y el peligro puedan acechar al creyente, la promesa es que no le alcanzarán. El salmista afirma que los ojos del creyente contemplarán la recompensa de los impíos, es decir, la justicia divina se manifestará en favor de aquellos que confían en Dios.

Versículos 9-10: «Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza, al Altísimo por tu habitación. No te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada»

En estos versículos se destaca la importancia de confiar en Dios como fuente de protección y seguridad. El salmista afirma que aquellos que hacen de Dios su morada y refugio no serán alcanzados por el mal ni por enfermedades. La presencia constante de Dios en la vida del creyente es garantía de bendición y prosperidad.

Versículos 11-12: «Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra»

En estos versículos se menciona la intervención de los ángeles de Dios en la protección de los creyentes. Se destaca que Dios ha encomendado a sus ángeles la tarea de cuidar a aquellos que confían en Él, evitando que sufran tropiezos o caídas en el camino. La presencia invisible de los ángeles es una muestra más del amor y la preocupación divina por los hijos de Dios.

Versículos 13-16: «Sobre el león y el áspid pisarás; hollarás al cachorro del león y al dragón. Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. Me invocará, y yo le responderé; estaré con él en la angustia; lo libraré y le glorificaré. Lo saciaré de larga vida, y le mostraré mi salvación»

En estos últimos versículos, se enfatiza la protección divina sobre cualquier amenaza o peligro. Se menciona la victoria sobre animales feroces y serpientes venenosas, como una muestra del poder de Dios sobre toda la creación. Además, se destaca la relación cercana y personal que Dios tiene con aquellos que confían en Él, prometiendo rescatarlos, acompañarlos en la adversidad, satisfacerlos con una larga vida y mostrarles su salvación.

Conclusiones

El Salmo 91 es un canto de confianza y seguridad en la protección divina. A lo largo de sus versículos, se manifiesta la afirmación de que aquellos que confían en Dios no serán abandonados ni desamparados, sino que serán protegidos y resguardados en todo momento. Este salmo nos recuerda la fidelidad y el amor incondicional de Dios hacia sus hijos, invitándonos a depositar nuestra confianza en Él y encontrar en Él nuestro refugio y fortaleza. Que el Salmo 91 sea para cada creyente una fuente de consuelo y esperanza en medio de las dificultades de la vida.

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